miércoles, 17 de noviembre de 2010

Caso Clínico N° 5

Caso Clínico N° 5
Ana (30) y Miguel (34) son una pareja que inició su estudio de infertilidad después de tres años de intentarlo sin éxito. Han acudido a dos centros de medicina reproductiva y a una clínica universitaria.

En todos les han dicho lo mismo. Tienen el diagnóstico de infertilidad de causa desconocida. Todos los exámenes hasta ahora han sido normales. En la última consulta se les plantea la posibilidad de FIV y en este centro se evita el embarazo múltiple y el síndrome de hiperestimulación ovárica, a través de la congelación de embriones supernumerarios de un solo procedimiento de inducción de ovulación. Tiene además, este procedimiento, el agregado de ser más económico que las sucesivas inducciones de ovulación.

Ellos desean fuertemente ser padres, pero no se habían planteado la posibilidad de tener embriones congelados.
Pregunta Nº1: Revise los aspectos biológicos de la situación clínica planteada y señale cuales son los puntos en los que aún no tiene claridad. Trate de contestar según lo que sabes o logras averiguar con tu docente.
Pregunta N° 2: Aparte de los dilemas derivados de la congelación de embriones:
¿Qué otras situaciones (legales, sociales, económicas, familiares) debe enfrentar una pareja que solicita Técnicas de Reproducción Asistida (ART)?
Pregunta N° 3: ¿Cuál es su reflexión ética sobre estas técnicas?



Respuesta N°1
La fecundación in vitro (FIV) es una técnica de reproducción asistida (ART), que se ha utilizado con éxito desde 1978 y con mucha frecuencia se ensaya cuando han fallado otras técnicas de fertilidad menos costosas.
A grandes rasgos, este procedimiento se realiza llevando a cabo cinco pasos básicos:
• Paso 1: Estimulación ovárica (superovulación)
• Paso 2: Retiro del óvulo mediante aspiración folicular.
• Paso 3: Inseminación y fecundación
• Paso 4: Cultivo del embrión
• Paso 5: Transferencia del embrión
En el centro al que acudió esta pareja se previene el riesgo de embarazo múltiple que se produce cuando se transfiere más de un embrión dentro de la vagina al mismo tiempo .
En esta clínica además se evita el riesgo de síndrome de hiperestimulación ovárica, que se caracteriza por una salida de volumen del espacio intravascular, con acumulación de líquido en espacio peritoneal y pleural, produciendo hipotensión y oliguria. Puede presentar complicaciones como accidente cerebro-vascular debido a trombosis venosa, disfunción hepática, falla renal aguda, complicaciones respiratorias y torsión anexial .
La duda que nos surge es sobre el manejo de embriones congelados; consultando con docentes nos explican que el proceso de congelación y descongelación consiste en una deshidratación y una posterior rehidratación de los embriones. Debido a ello, puede darse el caso de que algunos embriones no resistan este proceso y no sean viables. Como alternativa, actualmente existe una técnica de criopreservación llamada vitrificación, en la que se exponen los embriones a un medio crioprotector durante unos minutos y acto seguido se introducen en el nitrógeno líquido, sin necesidad de un descenso controlado de la temperatura. La ventaja de congelar embriones supernumerarios es que la paciente no tiene que volver a pasar por todo el tratamiento de estimulación ovárica sino que, con unas dosis de progesterona y una serie de controles ecográficos, estará preparada para la transferencia. De esta manera se evita las dos complicaciones previamente mencionadas y además se ahorra dinero. Sin embargo, acá se nos plantea un dilema ético: qué se hace con los embriones congelados restantes cuando se logra embarazo. Ellos tienen la potencialidad de desarrollarse en un individuo completo de presentarse las condiciones adecuadas y, por lo tanto, la constitución chilena los protegería por considerarlos “un individuo que está por nacer”. Esta implicancia legal, además de los dilemas éticos que se profundizarán a continuación, hacen de la congelación de embriones una alternativa compleja de abordar. La duda de los padres es absolutamente comprensible y se les debe informar adecuadamente antes de tomar una decisión.

Respuesta N°2.
En Chile no existe actualmente una ley que establezca las condiciones necesarias para llevar a cabo este tipo de técnicas (sólo existe en calidad de proyecto de ley). Por consiguiente, legalmente no existen limitaciones específicas ni requerimientos jurídicos para que personas naturales puedan someterse a TRA.
Las limitaciones están más bien dadas por el alto costo económico que dichos procedimientos poseen. Además, la pareja que opte por TRA se verá enfrentada desde el comienzo y en los años sucesivos a las críticas y prejuicios que puedan surgir, tanto por desconocimiento como por cuestiones valóricas, entre los miembros de la sociedad. Así, deberán estar conscientes de la importante tarea que significa la crianza y educación de su nuevo hijo en este entorno adverso.
Como las TRA no consideran la eugenesia dentro de sus procedimientos, los futuros padres deben saber que su nuevo hijo no está libre de enfermedades y malformaciones congénitas, ya que si no son debidamente informados, podrían verse muy afectados al descubrir que su hijo en desarrollo viene con algún tipo de problema. En ese mismo sentido, aun no se sabe con exactitud si el hecho de que alguien fue concebido mediante un método de reproducción asistida tiene algún tipo de consecuencia en la vida futura de la persona (a pesar de que hasta el momento la evidencia pareciera demostrar que no), como aumentar el riesgo de desarrollar alguna patología, debido a que las TRA son más bien técnicas nuevas y los datos estadísticos aún son escasos. Por esta razón, la pareja debe estar abierta a la posibilidad de que la técnica a la que se van a someter pudiera acarrear algún tipo de riesgo aun no conocido por la ciencia.

Respuesta N°3
Durante todas las épocas siempre existió un porcentaje de parejas, que teniendo el deseo de traer hijos al mundo, no tuvieron éxito, debido a algún impedimento biológico de uno de los miembros o de ambos. Las técnicas de fertilización asistida, vinieron a cambiar la situación de muchas de estas familias, permitiéndoles, mediante el uso de la tecnología, concretar sus anhelos. Sostenemos que el derecho a tener hijos, es un derecho fundamental de las personas, que se respalda por el principio de autonomía. Debido a esto, las técnicas de fertilización asistida, y específicamente la fertilización in vitro (FIV), no serían sino, facilitadoras del cumplimiento de este derecho inherente al ser humano, por lo que desde este punto de vista las respaldamos plenamente.
Sin embargo, en el proceso de FIV, nos topamos con ciertas situaciones técnicas que terminan convirtiéndose en verdaderos problemas bioéticos. La FIV genera la mayoría de las veces un exceso de embriones, sin embargo sólo algunos de ellos son implantados, por lo que surge aquí el dilema bioético del comienzo de la vida humana. Si sostenemos que la vida tiene su inicio en el momento de la concepción, este embrión, a pesar de su pequeño tamaño y poco desarrollo, debería ser digno de los mismos derechos que le son otorgados a un ser humano desde el momento de su nacimiento, lo que impediría moralmente su eliminación y obligaría a mantenerlo congelado en forma indefinida. Este principio se basa en la evidencia de que existe un continuo en la vida humana desde el momento de la unión de los gametos, hasta la formación de un ser humano con un completo desarrollo. Por otra parte, si sostenemos que la vida humana no tiene su origen en la concepción, sino que en un momento posterior de la gestación, este embrión no sería merecedor de los mismos derechos que el resto de los humanos y por tanto se podría cuestionar la necesidad de conservarlo. Esto último también sería apoyado por el gran gasto de recursos que significa mantener congelado a un feto que posiblemente nunca será implantado.
Otro dilema que surge producto del avance de la ciencia en esta técnica de fertilización, se refiere a la selección de los embriones que serán implantados. Por ténicas genéticas es posible determinar no sólo el sexo sino también algunos elementos antropofisicos y el perfil de patologías que pudiera tener este embrión luego de nacer. Nunca en la historia humana, una pareja pudo adoptar este tipo de decisiones respecto a su descendencia, pero hoy la técnica si lo permitiría. La pregunta que nos surge es si acaso es ético realizar una selección de este tipo. Por una parte se podría argüir que es parte del derecho de la autonomía de los progenitores el tomar este tipo de decisiones de la misma forma que es parte de su libertad personal el decidir cuándo tener un hijo y cómo criarlo. Sin embargo, por otra parte, se podría calificar una selección de este tipo como un atentado a la vida humana en el sentido en que termina convirtiendo al hombre en el responsable de elegir a su voluntad, quién vivirá y quién no lo hará.

3 comentarios:

  1. Creo que el conflicto es cuando comienza la vida humana y si la autonomía de los padres iría por sobre el derecho inherente a la vida

    ResponderEliminar
  2. Estimada Lara, concuerdo contigo que el conflicto es precisamente cuando comienza la vida humana, concepto que varia entre culturas, religiones, razas y que abarcan aspectos tanto políticos como sociales.

    ResponderEliminar
  3. Otro aspecto importante a considerar es, si como sociedad somos capaces de evitar un uso inadecuado de esta tecnología, que podría llevar plantear los hijos como un producto que se escoge o el intento de modificar características en forma indiscriminada.

    ResponderEliminar